Klecksografía
El arte de la mancha de tinta doblada
Tinta en el papel, doblas, abres: la mancha queda reflejada y de pronto algo te devuelve la mirada. La gente lleva más de 150 años jugando con ese momento.
Una breve historia
- Mediados del siglo XIX
El poeta y médico alemán Justinus Kerner dobla manchas de tinta hasta convertirlas en figuras fantasmales y les escribe versos. Las llama klecksografías; su libro «Kleksographien» se publica en 1890, después de su muerte.
- 1896
El libro «Gobolinks» convierte el doblado de manchas en un juego para niños y mayores: haz una mancha, encuentra a la criatura, ponle una rima.
- 1921
Hermann Rorschach publica diez manchas de tinta para su test psicológico. De ahí vienen las famosas mariposas y murciélagos.
- Hoy
Blotkins lleva el pliegue al teléfono: echas la tinta, doblas la página y un mago diminuto ayuda a la mancha a despertar.
Por qué vemos caras
Nuestro cerebro busca caras todo el tiempo – en las nubes, en los enchufes y en la espuma del café. Se llama pareidolia. Una mancha doblada se lo pone fácil: el pliegue la hace simétrica, como una cara o un animal, y dos puntos uno al lado del otro se leen como ojos.
Haz una en papel
- Dobla una hoja de papel por la mitad y vuelve a abrirla.
- Echa unas gotas de tinta o pintura aguada en una mitad, cerca del pliegue.
- Dóblala y presiona fuerte con la mano. Cuanto más tiempo presiones, más se extiende la tinta.
- Ábrela despacio. Ahora la mancha está reflejada en las dos mitades.
- Busca los ojos. Cuando esté seca, dibújalos – y ponle un nombre a tu criatura.
O deja que lo haga el mago
En Blotkins, el pliegue ocurre en tu teléfono – en el iPhone Duo basta con cerrarlo. La app lee la forma y la convierte en una criatura con nombre, especie y una línea de su guía de campo.
Nokewing
Nibvidot
Tetshell Zu